sábado, 14 de septiembre de 2013

LA EDUCACIÓN DEL CACHORRO

IMPORTANCIA DE LA HIGIENE DENTAL EN PERROS


El "dolor de muelas" no sólo lo sufrimos los humanos - las enfermedades periodontales son igualmente comunes en perros como en otros animales. Después de los primeros seis meses de vida, el cachorro ha completado el proceso de dentición perdiendo todos sus dientes de leche. Por lo que a partir de ese momento es fundamental mantener un buen nivel de higiene oral y controlar regularmente sus dientes si queremos mantenerlos sanos y fuertes durante el mayor tiempo posible.
Las enfermedades periodontales afectan a alrededor del 70-80% de los perros entre los 3-4 años de edad siendo más común en los perros pequeños.
Todo comienza, como en el hombre con la formación de la placa bacteriana sobre la superficie de los dientes que además de causar mal aliento, si no se quita en menos de dos días se mineraliza y se convierte en sarro. El sarro está compuesto de fosfato de calcio, de carbonato, de las partículas de alimentos y otros materiales orgánicos. Su acumulación continua, por encima y por debajo del borde de la encia, puede favorecer un hábitat ideal para cierto tipo de bacterias que pueden destruir los tejidos periodontales causando la inflamación llamada gingivitis.
Las bacterias que llegarán a colocarse por debajo de la encia causarán daños más graves hasta dañar el hueso que soporta el diente. Estas infecciones, pueden llegar a provocar la pérdida de dientes, por lo que será doloroso el masticar y por tanto difícil la digestión.
Pero además las bacterias en la boca del perro pueden propagarse a otras partes del cuerpo como los riñones, el corazón, los pulmones o el hígado, lo que provocará nuevas enfermedades.
En cuanto a la caries dental, mientras que nosotros, los humanos estamos más afectados, probablemente debido a la cantidad de azúcar que tomamos, los perros no suelen sufrirla ya que tienen menos cavidad donde la comida puede quedar depositada.
La eliminación constante de la placa resolverá el proceso inflamatorio gingival y permitirá la curación. Para su eliminación es esencial un buen cepillado con cepillos de dientes y cremas dentales específicos para perros. El dentífrico específico para perros tiene una accion anti-placa y suelen tener sabores. La pasta de dientes para el hombre contiene agentes que pueden causar problemas en el estómago del perro.

Otra cosa importante para reducir y prevenir los problemas odontológicos es la nutrición. En el mercado se encuentra alimentación para perros que realiza una función de cuidado dental por su forma y consistencia y que obliga al animal a masticar provocando una acción abrasiva sobre los dientes. Por lo tanto, este tipo de comida ayuda a eliminar la placa durante la masticación, liberando además una mezcla de minerales que se fija en la superficie del diente, creando así una barrera temporal contra el sarro.
Así que si acostumbramos desde cachorros a la limpieza de los dientes, lo controlamos y seguimos los consejos del veterinario podremos conseguir que nuestro amigo de cuatro patas tenga una boca saludable durante mucho tiempo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

LA ALIMENTACION PARA EL PERRO DE RAZA GRANDE O GIGANTE


Los perros grandes tienen un metabolismo más lento que el de los de talla pequeña por lo que necesitan menos calorías y menos grasas para estar sanos y poder mantener en buen estado el sistema esquelético y las articulaciones. Los perros de raza grande o gigante deben ser alimentados ya desde cachorros, con alimentos para proteger las articulaciones, además es importante, no sobrealimentarlos, no solo por los problemas de salud que pueden sufrir sino también por el riesgo de sufrir deformaciones.

La fase de crecimiento más rápida de un perro se concentra en los primeros meses de vida y, en consecuencia, las necesidades nutricionales de los cachorros son elevadas, por esto, las necesidades de un cachorro son distintas que las de un adulto. También hay diferentes necesidades dietéticas en función del ritmo de crecimiento, es decir, en relación con la raza a la que pertenecen. La necesidad de nutrientes como proteínas,  carbohidratos, calcio y fósforo no será la misma para todos los tamaños.

Proporcionar a un cachorro la alimentación más adecuada es una cuestión de equilibrio y un exceso de cantidad de nutrientes superior a la necesaria, puede causar la aparición de problemas de salud de difícil solución, además del aumento de peso exponiéndolo así a trastornos óseos y articulares. La alimentación hipercalorica (exceso de calorías y/o exceso de grasa) provoca un aumento de peso que causará la sobrecarga de la estructura del esqueleto y es una de las causas de la degeneración en algunas articulaciones.

Los cachorros de razas grandes y gigantes son más susceptibles a la aparición de problemas esqueléticos que parecen estar asociados al ritmo de crecimiento excesivo. 

El cachorro hasta el cuatro/sexto mes debe ser alimentado siguiendo las instrucciones en el envase de la comida elegida dividida en 2-3 comidas al día. A partir del cuarto/sexto mes en adelante deben ser alimentados dos veces al día, teniendo en cuenta siempre la edad y el tamaño del animal.

Los perros de talla grande o gigante necesitan el suministro de las proteínas suficientes para el desarrollo de su sistema muscular. Así mismo, es importante que no le falten los ácidos grasos esenciales y los minerales  como el calcio, el potasio, magnesio, cobre y zinc, aunque hay que evitar el exceso ya que podría provocarle enfermedades.

También es aconsejable incluir en la dieta los denominados condroprotectores que contribuyen a la formación y regeneración de los cartílagos y pueden prevenir la aparición de problemas como la displasia de cadera y otras alteraciones. Y en la alimentación del perro de tamaño grande ya adulto es importante también incluir  antioxidantes naturales, como la vitamina E y C y reducir el aporte de fósforo.

En el mercado existe pienso completo y equilibrado, seco o húmedo, de diversos tipos prestando atención a la forma de administrar los alimentos. 

Si se quiere realizar un cambio en la dieta es aconsejable sustituir el alimento progresivamente de modo que la microflora intestinal se pueda adaptar a la composición de la nueva comida, mezclando gradualmente el viejo con  el nuevo hasta la sustitución total. Esto es aconsejable hacerlo cada vez que queramos cambiarle la alimentación en la vida del perro. 

Los alimentos especialmente formulados para los diferentes tamaños aseguran los nutrientes necesarios para el crecimiento adecuado. Y recuerda los perros de tamaño grande o gigante no necesitan una montaña de comida.

LA SALUD DE LOS CONEJOS

El conejo es estrictamente herbívoro y para alimentarlo correctamente deberemos ofrecerle  heno de buena calidad en cantidades ilimitadas y una variedad de vegetales como los rábanos, lechuga, canónigos, apio, hinojo, endivia, escarola, etc. El diente de león es sin duda el alimento más adecuado para la salud del conejo.

En cuanto al pienso debemos tener presente que se trata de un complemento a la alimentación no la base, por lo que deberemos escoger un pienso rico en fibra como los pellets.

La hierba del jardín o del campo también es un excelente alimento. Una dieta rica en fibra y baja en calorías proporcionará al conejo todo lo que necesita y le permitirá mantener los dientes y el intestino sanos. Por el contrario, los alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono como semillas, pan y galletas pueden ser muy dañinos y se deben evitar completamente.

El ejercicio es fundamental para la salud del conejo y por eso el conejo no deberiá ser relegado en la jaula todo el día, sino que se le debe dejar libre para correr, saltar y divertirse en casa, ya que de lo contrario, el conejo no sólo se aburrirá terriblemente sino que además engordará de modo que será perjudicial para su salud.

La casa por otra parte puede esconder muchos peligros para el conejo curioso y alegre como los cables eléctricos, plantas venenosas, detergentes, medicamentos, etc. que pueden causarle graves daños por lo que hay que vigilarlo. También tenemos que tener especial cuidado con los niños pequeños, ya que cuando le abrazan y miman, puede caérsele de los brazos  y causarle lesiones graves. En el jardín tampoco se le debe  dejar nunca sin vigilancia.

El conejo debe estar protegido por dos graves enfermedades virales específicas de esta especie: la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica. Actualmente existe una vacuna, específica para el conejo doméstico, que con una sola  dosis le protege contra ambas enfermedades por un año. La primera vacunación puede llevarse a cabo a las cinco semanas de edad y la dosis de refuerzo debe ser anual toda la vida.

Cuando los conejos han cumplido los seis meses de edad, deben ser esterilizados, ya que esta tiene dos ventajas importantes. En primer lugar, elimina la posibilidad de contraer enfermedades del sistema reproductivo, como los tumores del útero que son muy comunes en las conejas maduras y en segundo lugar, los conejos esterilizados son menos nerviosos y agresivos.

Es muy importante siempre observar con atención el comportamiento del conejo, el apetito,  el aspecto de las heces, etc. con el fin de reconocer a tiempo un posible problema de salud.

La pérdida de apetito, apatía, falta de heces, secreción nasal, dificultad para respirar son sólo algunos de los síntomas que requieren que  se visite al veterinario enseguida. Muchos trastornos pueden curarse rápidamente con el tratamiento adecuado, pero si se descuidan y no se tratan, pueden convertirse en crónicos o llegar a provocar graves consecuencias.

Es aconsejable acudir a un veterinario con experiencia en tratar conejos, ya que esta especie tiene características fisiológicas y enfermedades muy diferentes de los perros y gatos.

¿TIENE DOLOR DE BARRIGA TU PERRO?



Todos los propietarios han tenido al menos una vez a su perro con vómitos y diarrea, pero  si las molestias y las deposiciones blandas son más frecuentes y no cesan en días, el problema podría ser más serio y el perro podría estar sufriendo lo que se denomina "enteropatía crónica".

Cuando un perro tiene dolor de barriga suele comer muy poco, además de tener pocas ganas de jugar. Las señales de advertencia son también un apetito excesivo y anormal, con la ingesta de cosas no alimentarias, como por ejemplo trapos, a veces unido a la pérdida excesiva de peso, lo que indicará que existen problemas de absorción intestinal.

Algunas razas grandes como el Pastor Alemán, el Boxer, el Labrador y Golden Retriever tienen más predisposición, porque el primer año de vida, tiene ya un elevada incidencia de diarreas pediátricas desencadenadas por infestaciones parasitarias, por los cambios de dieta o por las típicas incursiones de los cachorros comiendo comida no adecuada o sobras de la mesa.

También hay otras razas como los Carlinos y Bulldog que como tienen las vías respiratorias más estrechas, pueden tener alteraciones del sistema intestinal.  Este tipo de perro ejercita una presión excesiva sobre la mucosa gástrica  predisponiéndolo  a la formación de nódulos que obstruyen el paso de la comida desde el estomago al intestino.

Hay muchas causas que atentan contra el equilibrio del intestino. La alimentación equivocada o inadecuada, la intolerancia a ciertos alimentos, las infecciones e inflamaciones entéricas, el estrés o el uso de gran cantidad de antibióticos, antiinflamatorios o analgésicos, son algunos de los motivos más comunes de la mala salud del intestino del perro.

El tracto digestivo, desde la boca al intestino, es la puerta de entrada de los alimentos, los microorganismos y las toxinas.

El intestino deja pasar los nutrientes, agua y bacterias amigas  y bloquea el paso de los productos de desecho, sustancias nocivas y microorganismos "enemigos". Cuando el sistema inmunológico no está en perfecto estado, el intestino se desequilibra, no garantizando las funciones digestivas y de tránsito normales, provocando una serie de trastornos gastrointestinales crónicos molestos, como diarrea, vómitos, regurgitación, flatulencias y dolor abdominal que si no se tratan con rapidez, afectarán a la salud en general.

Después de 1-2 días de vómitos, heces blandas o aumento de las deposiciones, es importante llevar al perro al veterinario. La intervención temprana es esencial para localizar cual es el trastorno para así poner el tratamiento más adecuado o la dieta que debe tomar y de este modo evitar repercusiones, incluso graves, sobre el estado de salud general del perro.

Es importante informar al veterinario de la presencia de náuseas, si el perro manifiesta salivación excesiva o si hay presencia de moco o sangre en la diarrea e iniciar las pruebas de diagnóstico en profundidad  enseguida, para descartar las muchas causas subyacentes de los problemas intestinales del perro, para así identificar la causa.

Una vez detectada la causa, el veterinario establecerá el tratamiento más adecuado que podrá ser desde una dieta específica, administración de medicamentos contra las infecciones y la inflamación intestinal o suplementos nutricionales que ayuden a restablecer el correcto funcionamiento del intestino.

Es importante ponerle el perro en ayuno pero debe beber mucha agua para evitar una posible deshidratación y evitar los remedios que usamos para nosotros, ya que  pueden no ser los más adecuados para nuestro perro